Isla Perdida. Población:

Antes de empezar...

Antes de empezar, solo quiero decir una cosa: en realidad, el aniversario es el sábado 13, pero guarden el secreto. Tengo un amigo gorila de espalda plateada que me debe un favor... ya me entendéis...

¿Otra vez viernes?

Happy birthday to us! Happy birthday to us! Happy birthday mister Naufrago, mister Don and mister Bautista! Happy birthday to us! ¡Bieeeen! Digo... Weeeeeell!
Queridos internautas, hace ya un año que comenzamos nuestra modesta andadura por los cerros de internetvilla, y hubo de todo: especiales, fanáticos religiosos, blogoteca, comentarios de una huelga de hambre, vacaciones forzadas y sin forzar (malditos exámenes)... ha habido de todo, pero de lo que más ha habido han sido cambios. Porque, en esta vida, nada se mantiene, todo cambia. Cuando esto empezó, Justin Bieber era "ese entrañable jovencito oriundo de Canadá".
Pero bueno, en un aniversario hay que hablar de cosas buenas, así que vamos con los contenidos:

- Cómo no, este viernes viene con un especial muy especial: el especial aniversario. Al ser esto un sitio de publicación online, hemos querido rendir un discutible homenaje a la mano que nos da de comer (que en realidad ni es mano ni nos da de comer): la informática, una vez más. En esta ocasión os traemos un manual de socorro que os servirá de gran ayuda (lo cual dudo mucho).

-Seguimos con las cagadas deportivas de Don, que nos muestra los riesgos de una carrera ciclista.

- La actualidad más actual sigue aquí, actualizándose, como lo hace actualmente, así que ya sabes, actualízate con las NoNoticias, pero actualízate aún más con... ¡La noticia del día!

-Kimbo te sigue esperando. Recuerda la leyenda africana: si cambias tu nombre por el de un enfermo, el enfermo sanará. Cada día mueren 20.000 niños por enfermedades que pueden ser curadas. Únete a la nueva campaña de UNICEF.

Bueno, poca cosa más podemos decir ya. A los que habéis seguido fieles, que según pone ahí sois pocos, pero bien avenidos, muchas gracias por permanecer ahí con nosotros, y a los que no lo habéis sido, pasad, no es necesario ni que os limpiéis los zapatos. ¡BIENVENIDOS!

La blogoteca

All I want for Christmas…


…it’s you. Siempre lo digo, pero… hay que ver como pasa el tiempo. Hace nada era 20 N y leíais un especial sobre “una persona muy simpática”, y ahora nos traemos entre manos… (Redoble): EL PRIMER ESPECIAL DE NAVIDAD. Para el que no lo sepa, la navidad es esa fecha en la que las calles parecen prostíbulos y la gente occidental intenta acabar con cenas con las que no podría ni Susan Boyle… en navidad es la cena la que te come a ti.

¿Cómo te das cuenta de que la navidad se acerca? Solo hay que saber interpretar las señales: Por ejemplo, las luces en la calle son una señal falsa, porque aparecen cuando vuelves de las vacaciones de verano, de manera mágica. Sales a la calle en bermudas y camiseta y ahí están, y tú:

― Joder que estrés, no me he recuperado todavía de las navidades pasadas, mi tarjeta de crédito todavía tiene terrores nocturnos…

Y las luces:

― ¡COMPRA! ¡COMPRA! ¡COMPRA!

Incluso la primera señal es muy difícil de cazar: el puente de la Constitución. Si eres estudiante, ese puente es como un concierto de Ramoncín, que nunca desemboca en nada bueno (no iba a acabar el año sin un chiste sobre Ramoncín ni loco), cuando entras en el puente acaba de empezar el curso, pero al otro lado del puente te esperan los exámenes, salvo si vas a la universidad, que te espera todo lo que te tienes que aprender para los exámenes y que te hacen lamentar las doscientas cervezas y las doscientas partidas de mus que te ha dado tiempo a echar unos dos meses. Que ves acabarse el puente y dices:
― Si lo se me tiro al río.

Si trabajas es más difícil de ver, porque la mierda viene a ser la misma antes y después del puente, a no ser que tengas un trabajo divertido de esos que no se consideran trabajos, como actor, cantante o director del BBVA. De todos modos hay un detalle que te indica que no hay vuelta atrás: las cestas de navidad. Una cesta de navidad es un regalo que te dan en función de lo que trabajes, a los trabajadores corrientes les dan una cesta corriente, reservando las grandes para actores, cantantes y el director del BBVA (chiste repetido, pero es navidad, ¿indultan a pavos y no me indultan a mi?). De repente, vayas a donde vayas todo esta lleno, hay gente hasta en las expos, que pasé el otro día por la Expo de Zaragoza del año pasado y estaba lleno:

― Pero si esto ya está cerrado.

― Ya, pero es navidad, la gente brota de los agujeros en el suelo

Y yo pensando “claro, por eso hay tantas obras”.

Otro sinónimo de la navidad es la gente cargada de bolsas con regalos. El consumismo exacerbado es lo más destacable de las navidades, eso y los muñecos de Papá Noel trepando por las fachadas, que piensas “¿Quién es más pringado, ese Papá Noel de plástico trepando encaramado a la ventana del cuarto de baño o ese tio disfrazado de Papá Noel en El Corte Inglés?” (La respuesta es SIEMPRE el tio disfrazado). Te das cuenta de lo cerdos explotadores que son los empresarios cuando ves a chavales disfrazados de Papá Noel y de Reyes Magos pasando frío… esos son los verdaderos héroes navideños, que tienen a los niños engañados, que es para cogerles de la pechera y decirles ¡TU ERES UN FARSANTE, TU NO ERES BALTASAR, BALTASAR TIENE TRES PIERNAS, QUE ME DEJÓ UN AGUJERO EN EL SUELO CUANDO SE AGACHÓ A POR EL VASO DE COÑAC!

¿Por qué los Reyes Magos beben coñac? Y, más inquietante todavía, ¿Si en cada casa se les pone una copa de coñac, a 6000.000.000 habitantes en todo el mundo, la última casa que visitan es la del médico que les pone la B12? Solo saldrán una noche, pero la aprovechan bien los cabrones.

Y esas madres cocinando desde las doce de la mañana, que acaban hechas puré, y esa abuela diciendo:
― El año que viene no estaré.

Y el cuñado borracho, bebiéndose el coñac que le ibas a dejar a los Reyes Magos… en fin, que las navidades son unas fiestas muy desestresantes.

Antes de finalizar este especial, quisiera hacer un repaso a lo más relevante del año desde el principio de Cartas desde la Isla (que tampoco es mucho):

- El 20 de noviembre, con sus tradicionales falangistas exaltados, que ya son tan propios de la fecha como los capuchones de semana santa o los corruptos… todo el año.

- Aminatou Haidar, que vino, vio y venció. Se espera un cambio en Marruecos… bueno, se espera un cambio en todas partes, a ver si hay suerte y nos lo traen los reyes, aunque si se emborrachan lo dudo mucho.

- Hermann Tertsch y Berlusconi, ambos heridos en combate.

- Aquellos adolescentes viejunos que volvieron a la palestra con el estreno de “Luna Nueva”, la película de vampiros más esperada desde “Condemor” y “Drácula, un muerto muy contento y feliz”.

- Una mención especial se merece una nueva Web de humor, todo lo que pase en Internet y haga gracia va a estar puesto allí, desde ocurrentes mensajes navideños hasta memorables sketches de Cruz y Raya. Desde aquí un gran saludo a Humor Para Todos, que esta semana podréis encontrar en “sitios de interés”.

Y, noticia arriba, noticia abajo, para poco más nos ha dado el año. Como sería muy raro dar las campanadas por escrito, Cartas desde la Isla volverá en enero, a empezar de cero un año que esperamos que de para mucho, y que, a pesar de todos los problemas que habrá, que seguro que los habrá, nadie deje de lado lo realmente importante, como el amor en todas sus manifestaciones, aunque no sea navidad.

Y sin más deciros que, en estas fechas tan señaladas, me llena de orgullo y satisfacción… desearos una navidad con mucho humor.

Cuando la demagogia…


… se convierte en un golpe de efecto, las consecuencias pueden ser inesperadas. ¡Cómo está el panorama!, sales a la calle y llueven hostias, vaya actualidad que tenemos, que parece una película de Chuck Norris. Tenemos tres noticias que marcan esta semana llena de crispación, no había tanta tensión en el ambiente desde la cena de navidad de O. J. Simpson:

Para empezar, una noticia que me alegra: Aminatou Haidar, después de 32 días en huelga de hambre, ha conseguido recuperar su pasaporte para regresar a su casa. Sobre esta noticia, solamente comentar que una vez más la resistencia pasiva frente a la política del miedo ha servido para esclarecer que existe un problema social y político en Marruecos (bueno, en realidad existen problemas de este tipo por todo el mundo), y hay que hacer algo, así que desde aquí nuestros mejores deseos para Aminatou.

Seguimos en el panorama internacional, porque si antes hablábamos de una lluvia de hostias, podemos asegurar que fue a Berlusconi a quien le cayeron las primeras gotas. Il Cavaliere recibió, el pasado 13 de noviembre, en plena cara y en un mitin en Milán, al Duomo de Milán, valga la redundancia… el Duomo de verdad no, una miniatura. Profundizando un poco en la agresión, la imagen que ilustra este artículo es la del Duomo, y, como podéis observar, al ilustre edificio no le faltan picos, que esa iglesia debió construirla un fetichista de los erizos o alguien por el estilo. Pensad también en la cara de Berlusconi, que parece que se ha puesto pinzas en la nuca… claro, si le tiran una reproducción de la Torre Agbar de Barcelona, que por cierto, ¿nadie se ha dado cuenta de que ese… supositorio gigante… quizás no tiene una forma muy afortunada? en fin, que si le tiran una reproducción de la Torre Agbar, al chocar con la cara de Berlusconi se produciría el efecto cama elástica, y saldría despedido, acabando en el acto con la vida del agresor. Sin embargo, el agresor ya vio ese problema, así que cogió el Duomo (la miniatura, cansinos) y se lo estampó en la cara, provocando una fuga masiva del botox: salpicó paredes, techo, suelo, público… a una señora le salpicó y perdió 30 años de golpe, y ahí fue Berlusconi “bella ragazza ven con il cavaliere”.

Pero como he dicho antes, esto solo ha sido cuando comenzaba a pintear, porque aquí el chaparrón ha sido de aúpa. Vamos por partes: el periodista de Telemadrid Hermann Ter… Tree… Tres… uno de telemadrid, en uno de sus editoriales en el Diario de la Noche, pronunció una frase que tampoco desentona mucho con el ambiente de Telemadrid, “si pudiera matar a quince miembros de Al Qaeda para liberar a los tres compatriotas secuestrados lo haría sin dudar”, porque claro, la vida es una película americana donde matar está bien a veces, pero no me voy a meter en los mismos jardines que ellos. Después de haber hecho Hermann Ter… tree… mira, no puedo escribir el apellido, llamémoslo X, tras las declaraciones de Hermann X (que al igual que Malcolm, también va negro), el Intermedio (el programa del Gran Wyoming, no el momento que aprovechamos para cambiar de canal… aunque también) emitió una serie de montajes en los que aparecía el señor X haciendo una serie de declaraciones sobre matar pacifistas, ministros, a Zapatero y a unos cuantos menores de veinticinco años. El público habitual del programa sabía que se trataba de una broma (a mí todavía me da la risa floja cuando me acuerdo de los videos de Ortega Cano), e incluso no hacía falta ser una lumbrera para saber que esos videos no eran reales, más que nada porque había parte del texto que no encajaba con la imagen, y se habían añadido elementos como una kalashnikov, un hacha, etc. Por lo visto los videos no le sentaron muy bien a Hermann Tertsch (primo de Carlos García Hirschfeld, o con unos progenitores igual de raros), y decidió tomar acciones legales, fue corriendo a la policía y dijo:

― El Gran Wyoming está difamándome en su programa.

Tras ver los videos, el policía debió decir:

― Pero hombre, ¿No se da cuenta de que es un video de broma?

― ¿De broma?

― Claro, ¿No ve que está manipulado?

― ¿Como cree que voy a distinguir entre un video real y otro manipulado? ¡Si trabajo en Telemadrid!

Pero eso no fue todo. Tan solo unos días después, en un local de copas de Madrid a las tantas de la mañana, Hermann Tertsch fue agredido físicamente, provocándole contusiones, dos costillas rotas y una vértebra y un pulmón dañados (la lesión cerebral ya la tenía de antes). El quid de la cuestión viene cuando Esperanza Aguirre, dueña y señora de la cadena, vinculó directamente los videos emitidos en El Intermedio con la agresión del periodista.

Había pensado en poner un chiste, pero quiero hacer una reflexión (no os preocupéis, que el chiste viene luego): Quizás Esperanza Aguirre arremeta contra el Gran Wyoming, de una manera bastante simplista y demagoga (como tú eres contrario a la opinión de Hermann Tertsch, tú le has agredido), para desviar la atención de la poca credibilidad periodística que se ha demostrado por parte tanto de Telemadrid como de los medios cercanos a la cadena, o quizás lo haga para dar un golpe de efecto y aumentar el tirón de la cadena, o criminalizar a quienes no favorecen sus intereses, pero lo que está claro es que mal va la cosa si un político no es capaz de asumir y manejar un error.

Y como no quiero acabar el artículo así, dejándoos sumidos en la incertidumbre, voy a hacer una reflexión: si, por avatares de la vida, el Papa Benedicto XVI (póntelo, pónselo) hubiese sufrido un atentado al día siguiente de haber salido un video en El Intermedio con él de protagonista (es decir, cualquier día, yo creo que el Gran Wyoming tiene al Papa en nómina), ¿también habría sido culpa de Wyoming? Porque, seamos sinceros, aunque sea muy fácil, no es bonito echarle la culpa de todo al abuelo.

Menú del día: unos suculentos sobornos…


…y de postre un trozo del Palau de la Música. ¡Como está la cosa! Lo mismo un día bajo al parque a pasear al perro y en lugar del parque me encuentro un centro comercial de dieciocho plantas con un auditorio en la última… y a ver donde llevo a cagar al perro. El juez Garzón no ha trabajado tanto desde antes de descubrir la gomina.

Y es que parece que está de moda la corrupción, teníamos el Palau de la Música en Cataluña; en Valencia la trama Gürtel, que para ser una trama de corrupción suena a cerveza de marca blanca del Mercadona, y el caso Fabra, protagonizado por el fan número uno de Intereconomía (tanto que los reporteros le hacen de guardaespaldas y todo); en Orihuela (Alicante) hay delitos sobre la ordenación del territorio; En Marbella aquella operación anticorrupción que hubo… ¿cómo se llamaba? si, aquella del tio con los pantalones por los sobacos y el bigote, y el de los Miró en el baño… ¿Operación Aquí Hay Tomate?... bueno, ya sabéis a que me refiero; y en Valladolid, José Manuel Méndez está empezando a verle las orejas al lobo. Pero por si fuera poco lío, se acaba de descubrir una nueva trama de corrupción en Cataluña, (más conocido como Peajelandia): el caso Pretoria. El juez Garzón, antes muerto que sencillo, será quien lleve las pesquisas de este caso, que curiosamente apareció en PSC, y se ha extendido a CIU y al PP, para que luego digan que los políticos nunca se ponen de acuerdo en nada.

Alavedra, que parece Zaplana pasando por una mala racha (aunque de hecho nunca he visto a Zaplana pasando por una buena racha… así que supongo que quería decir “una racha peor”); y Prenafeta, ya conocido como el “hombre sapo”, son los dos altos cargos de CIU imputados, protagonistas principales de este auténtico culebrón sobre corrupción urbanística que comenzó en Santa Coloma.

Cuando uno oye todo esto, no puede evitar escamarse, pero luego te paras a pensar y piensas “¿Pero de que me sorprendo?” ¿De que nos sorprenden tantos escándalos sobre corrupción en un país lleno de gente obsesionada con llevarse el boli del banco? Porque no nos engañemos, si lo atan es porque de verdad hay riesgo de que se escape. Somos así, algo que odiamos de un político nos encanta de un colega:

― ¿Te acuerdas de Marta?

― Como para no acordarme, salía a la calle en navidad y la miraban más que a las luces.

― Pues se fue a estudiar a otra ciudad y se pidió una beca, y a las dos semanas de concedérsela se aburrió de la carrera, se volvió a su casa, y se ha quedado con toda la beca.

Y ahí estamos partiéndonos de risa porque Marta se ha quedado una beca que quizás le hacía mas falta a otra persona. Pero no es solo eso, la picaresca española es así, siempre estamos pensando en maneras de irnos sin pagar de los sitios:

― Bueno Mari, ¿hacemos un simpa?

― ¡Por el amor de Dios, José Luís! ¡Que estamos enterrando a mi madre!

Y José Luís murmurando por lo bajo:

― No, si hasta el día que se muere va a seguir dando por culo.

Yo tengo un amigo que no puede mentir, porque enseguida se le nota en la cara. En todos los grupos hay uno así, que le miras a la cara y dices:

― ¿Me estás ocultando algo o es que tienes ganas de ir al baño?

Como para contarle un secreto, en cuanto le vean la cara se entera todo el barrio. Por el amigo este siempre nos acaban pillando, recuerdo una vez que íbamos en coche y nos paró la policía:

― Buenos días, documentación por favor.

Y contestó mi amigo:

― ¡¡Qué coca ni que hostias!!

Pero es que nos puede la codicia, y esto se demuestra con una sencilla pregunta: “¿Serías capaz de chupársela a alguien por un millón de euros?” Yo esto se lo pregunté a mi amigo, que puso cara de estreñido y dijo “Que va”. Por favor, ofrecen en el infojobs un millón por una mamada y echa el currículum hasta Rouco Varela.

Todo lo maquillamos: a medio litro de anís en una manzanilla le llamamos unas gotitas, a media hora en doble fila le llamamos un momentito, aparcas el coche en zona azul y no dejas el ticket, y cuando ves que llega el de la ORA y te dice:

― ¿Dónde está su ticket?

― Estoy buscando la máquina.

― Caballero, lleva usted media hora aquí parado, y ha aparcado frente a la maquina.

―… si va a ser un momentito na’ más.

En fin, todo ser humano tiene un corrupto en su interior, y hay varios momentos en la vida en la que ese corrupto florece, nos posee y nos dirige: sobornar a un hijo para que saque buenas notas (aquí la corrupción es mayor si se añade el factor “pero como suspendas te mato”), chantajear a una pareja con el sexo (esto solo suele funcionar si eres mujer), torturar psicológicamente a un marido (ah, no se, tu sabrás) o a un hijo (ven, que no te voy a pegar), e incluso ocultar datos a la autoridad (se cayo solo y se rompió)… Pero si hay un momento en esta perra existencia en el que sale de nuestro interior ese corrupto cabrón, es cuando tenemos en nuestras manos dinero que no nos corresponde, cuando vas por la calle y ves un bulto en el suelo, un bulto marrón, del tamaño de una cartera, y que parece una cartera, ese es el mítico momento que siempre deseó captar Félix Rodríguez de la Fuente, al terrible depredador arrojándose sobre su presa. Se han dado casos de gente que ha dejado surco en el suelo con los dientes al tirarse a recoger una cartera, y ¡ojo!, que luego te encuentras a alguien que la devuelve sin quedarse el dinero y dices “¡será gilipollas!”. O cuando nos dan cambio de más, hay algo que molesta mucho, que es cuando te dan cambio de más y luego rectifican:

― Uy, creo que te he cobrado de menos.

― ¡¡NO!! ¡¡ESTÁ TODO BIEN!!

En definitiva, queridos amigos, no robéis, porque robar un euro no te hace mejor persona como el que roba un millón, pero, siendo los resultados peores habiendo utilizado los mismos métodos, lo que si te hace es gilipollas.

Día 101:


Empiezo a tararear una canción: November Rain, de Guns‘n’Roses. Es muy triste, es más, no la pienso volver a tararear. Me decido a tener un buen día y salgo de la cueva.

Me siento en una roca frente al mar, hace un tiempo más bien cálido, ligeramente soleado, bueno… venía como relente. En fin, hace un tiempo. Me siento en la piedra y (por si este texto cae en manos erróneas) no fumé nada. Me pongo a pensar en lo que ha pasado:

No hacía tanto que viajaba por el mar, en un crucero de placer por el caribe. Una noche, al capitán le dejó la novia y se emborrachó. Empezó a pilotar como si fuese una pequeña lancha, y claro, fue demasiada máquina para él… nunca fue muy aficionado a las campañas de la DGT… aunque ahora que lo pienso, le habría dado lo mismo aunque lo fuera, porque en realidad nos metimos en una zona de arrecifes y encallamos… encallamos y aquí seguimos… bueno, sigo. El capitán murió de un coma etílico aquella noche, y los tripulantes aquel día se fueron a explorar mientras yo estaba en la piscina del barco (y eso que tenía todo el mar para mí), y no volvieron.

Al principio simplemente les esperé. Me pasé unos cuantos días alimentándome del cuerpo del capitán, hasta que caí en la cuenta de que los tripulantes no se habían llevado nada de la despensa. En fin, que yo solamente estaba esperando, pero llegó un momento en el que me empecé a aburrir y quise sentirme útil, así que me metí en el camarote de López, que había llevado todos los fascículos de bricomanía (que ya hay que ser gilipollas), bajé del barco a buscar una cueva, y cuando encontré una a mi gusto (40 metros, confortable, prácticamente seca), empecé a decorarla al estilo zen.

Tras la precaria fabricación de una cama con ramas y hojas de palmera, un armario con trozos de palmera alisados con un canto, una mesita, un par de sillas y un marco que contenía una hoja de parra, me di cuenta de que el bricolaje no se me daba bien, y no tenía ni puta idea de lo que era el estilo zen, así que decidí dejarlo como una cueva rústica y trasladarme allí, dejando el barco solo para ir a comer (ya que estaba aburrido).

Los días se convirtieron en semanas, y de hecho aquí estoy, de la cueva al barco y del barco a la cueva, lo cuál no está demasiado mal, ya que trepar por las rocas y sortear los obstáculos que se formaron en el barco durante el naufragio me mantiene en forma… por no hablar de la dieta frutal que estaba llevando, ¡nunca había estado tan en forma!

Tras mucho meditar, decido levantarme de la roca y darme un baño, que será todo lo naufragio que quiera, pero una playa es una playa.

Voy a chuparte…


…la sangre, no seáis marranos. Digo esto porque el 18 de Noviembre se estrenó en España la segunda parte de la saga Crepúsculo: Luna Nueva. Este suceso me ha emocionado, ya que junta mis dos cosas favoritas: telenovela al más puro estilo mexicano, y vampiros. El estreno de esta película ha supuesto una oleada de fanatismo al más puro estilo caricatura de Mahoma, las adolescentes forran sus carpetas con fotos de los actores, Hugo Silva no ha pasado tan desapercibido ni siquiera cuando le tocaba una toma con Pepón Nieto.

Robert Pattinson, con el síndrome Rita Barberá (más laca que talento), encarna a un vampiro de 17 años enamorado de una chica de la misma edad… esto de un eterno joven detrás de otra joven, ¿no os recuerda algo? A mi si, de hecho, cada vez que le veo pienso “¿Y éste con que Barbie viene?”. Efectivamente, los eternos jóvenes Barbie y Ken. Si no recordáis a Ken, os diré que es el hermano afeminado de Action Man (chiste arriesgado, a ver si una de las tres personas que leen esto es homosexual y pierdo el 33’33333333 etc etc etc % de mi público). Como decía, yo veo a Ken como un Action Man pijo, que actúa como el típico pagafantas, todo el día detrás de Barbie. Ya me imagino la escena:

― ¡Cuantas cosas me han tocado! ― Diría Barbie, porque con todos esos accesorios, me imagino que en la vida real serían como… premios por estar tan buena ―. El balón de Volley, la red, el bañador a juego con mis bragas de plástico… vamos a jugar a la playa con los chicos.

Y el pobre Ken ahí sufriendo:

― Jugar al volley… ¡A ver cuando follamos!

Ken iba más quemado que un turista alemán.

Pero no es solo eso, esta vez se suma al reparto un hombre lobo. Un hombre lobo, ese ser que por las noches se transforma en un animal salvaje y peludo que puede ser incontrolable: la idea original surgió la noche que se fueron de fiesta con Metallica. Esa es otra, a Kirk Hammet, el guitarrista de Metallica, si que le pega ser vampiro, un tipo con el pelo largo, vestido de negro, que colecciona calaveras en su mansión, ¿Pero que pasa con Robert Pattinson? ¿Qué hace el niño aquel de Sharkboy y Lavagirl de hombre lobo? ¿Qué será lo próximo? ¿Paquirrín haciendo de Super Guerrero? Esos vampiros llevan más maquillaje que el cantante de KISS, cuando todo el mundo sabe que el maquillaje es de villanos: El Joker, el Grinch, Enigma, Ricardo Costa… ¿O creíais que de verdad tenía la piel tan exfoliada? Fue el Bigotes, que le regaló una base diciendo que apenas manchaba, pero que en realidad dejó estampada en el volante del Infinity.

Pero vamos a lo que de verdad llama la atención de esta historia, porque eternos hay muchos (sobre todo en el parlamento), pero que sean adolescentes… doscientos años yendo al instituto, ¡Doscientos años! ¿Es que no se cansan de hacerle repetir? Luego el chaval llega a casa con los suspensos:
― Es que el profe me tiene manía.

― ¡Tu profe se murió hace cuarenta y tres años! ¡Eres idiota y punto!

Ese instituto no debe tener mentes maravillosas, porque si cuando yo iba al instituto hubiese visto a un compañero de ese mismo curso de mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos y así sucesivamente, no se si le invitaría a hacer botellón al parque. ¡Doscientos años de adolescente! A su lado Harry Potter crece por momentos. Los padres no hacen vida de él. La madre encontró en el cajón del padre una soga y le dijo:

― De eso nada, ya te morirás cuando se case.

Y el padre:

― Pero si lleva doscientos años repitiendo curso, que los del ministerio no saben que reforma educativa sacar ya.

― ¡Da igual!

Y ese chaval, doscientos años encerrado en el baño, que entre darse laca y lo otro, esa familia tiene que lavarse en el río. Eso pasa allí, porque en España tú puedes ser vampiro e irte de casa de tus padres tras doscientos años y los vecinos dirían ¿Tan pronto?

Que no, que eso no es edad para ser vampiro ni es nada, un buen vampiro se convierte a los 65 años, que ya pagas el piso y te jubilas, y con suerte solo quedan tres siglos para que tus hijos se vayan de casa. ¿Os imagináis Crepúsculo con ancianos? Los vampiros se pelearían con los hombres lobo para ver quien se queda primero en el turno del baño, o para coger el último valium. Los protagonistas en vez de enamorarse, se convertirían en Pepa y Avelino del vampirismo:

― Joder, Bella, ¡Cada día estás más gorda!

― Edward, me tendría que haber casado con el hombre lobo.

― De buena le libré.

― Menos mal que ya te queda poco de vida.

― ¡Ya está bien! ¡Me voy!

― ¿A dónde?

― A buscar al hombre lobo.

― No te irás a pelear con él por mí.

― Que va, ¡Voy a ver si le convenzo de que se quede contigo!

― ¡Gilipollas!

En fin, quiero despedirme con una reflexión: Un vampiro adolescente pega en un instituto americano, pero pensad por un momento en un vampiro adolescente en, por ejemplo, el I.E.S. Miguel Hernández, en Madrid. ¿De quién se iba a enamorar? ¿De la más guapa y la más chula de Móstoles? ya me imagino al susodicho vampiro, maquillado, vestido de negro y con toda la laca, mirando profundamente a la chica, y ella diciendo:

― ¿Qué quieres, una foto? Anda Jony, dale dos hostias.

Y quien iba a ser su enemigo, ¿El niño del meshero?:

― ¡Ay endeve! ¡Me ha mordio! ¡Robert que te meto con el meshero! ¡Ay endeve la mierda el Robert como me ha puesto!

En fin, que un vampiro no está hecho para este duro país. En cuanto le atracasen un par de veces estaría deseando volverse a enfrentar a hombres lobo. Definitivamente, la única forma de ser vampiro y triunfar en España es ser Chiquito de la Calzada.

Una fecha señalada…

(imagen Manel Fontdevila)

¡20 N! ¡Como pasa el tiempo! 34 años pasan volando… y si no que se lo digan a la Duquesa de Alba, que lleva toda la vida haciendo lo mismo… ¡Nada!
Esta reflexión tiene un por qué: El 20 de noviembre de 1975, en España ocurría uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX, Francisco Franco fallecía tras una larga agonía, un grave deterioro físico (más), y varias operaciones infructuosas… pobrecillo.
A raíz de éste importante acontecimiento, se me ha ocurrido dedicar éstas líneas, que en teoría deberían ser utilizadas para temas más amenos, para dedicarle una somera biografía al, ya desaparecido, caudillo de España.
Francisco Franco nace en Ferrol el 4 de diciembre de 1892. En 1907, tras una infancia traumática (le castigaron con el nombre Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo), decidió ingresar en la Academia de Infantería de Toledo. Su madre con un disgusto…
― Pero Francisco, ¿cómo te vas a separar de mí? con las ganas que tenía de verte dar el estirón…
Luego descubriría que era algo que, por genética, iba a perderse todo el país. Pero Franco iba ya todo loco, “¡Dejadme solo!” gritaba. En fin, que Franco empezó a cogerle gusto al conflicto, y con 17 años marchó para Marruecos, a aquella guerra que tanto tocó los huevos por aquella época: la guerra del Rif. Allí no se que le dieron, que estuvo yendo y viniendo hasta más o menos 1921. De la estancia de Franco en el Rif se saben algunas cosas, como que en 1916 fue gravemente herido en una escaramuza (suponemos que en el cerebro), y aquella herida se sumó a los avistamientos de Franco, acompañado de unos cuantos hombres más, ascendiendo al Valle del Rif para, según declaraciones de los mismos testigos “ir a coger no se qué plantas”. Hay quien asegura que aquellas “no se qué plantas” propiciaron el conocido desastre de Annual. Más testigos aclaran textualmente: “Las hordas rifeñas asediaron los objetivos recién conquistados de los soldados españoles, y cuando iban a llegar, salió uno a abrir la puerta y dijo algo sobre que le daba pereza pelear y se iba a comprar galletas de chocolate”.
Ese mismo año, Franco se casa con Carmen Polo (la collares), supuestamente bajo los efectos de “esas plantas ya mencionadas” (pero en esta ocasión era la collares quien sufría estos efectos, porque si no, no se explica). En 1926 nace Maria del Carmen, única hija del matrimonio en toda su relación (sospechoso, o mucha guerra y poca marcha).
En 1934 se produce un levantamiento en Asturias, en el que participó Franco. Sobre el papel, esto fue un infructuoso acto de rebeldía contra la república, pero fuentes fidedignas aseguran que esto fue “pa’ acojonar”. Durante la república se intentó mucho, lo de acojonar, digo, y la verdad es que si no llega a ser por el fútbol más de uno se habría cortado las venas.
En 1936, los militares empezaron a levantarse, “¿to’ esto de la libertad y esto que es?” declaró un enfurecido Sanjurjo desde la cárcel. Sin embargo, Franco no estaba seguro de si mojarse o no, supongo que lo vería como exagerado eso de matar republicanos, y los demás generales le empezaron a picar. “Franquito es un cuquito que va a lo suyito” dijo Sanjurjo en la cárcel, Primo de Rivera (hola don pepito), estaba hasta las pelotas de Franco, hablando en plata. Los golpistas en Pamplona hasta le sacaron un mote: “Miss Islas Canarias 1936”, aunque no me imagino a Franco en bañador con la banda cruzada (me refiero a la banda de miss, no a la que llevaba normalmente).
Finalmente, tanto “¿A que no hay huevos?” y tanto cacarear cuando pasaba por allí, mosqueó a Franco y éste tiró para Canarias (provocando carcajadas en los demás golpistas), y de ahí a Marruecos, haciendo que, finalmente, la guerra civil estallase el 17 de julio de 1936.
Durante la Guerra Civil Española NO PASÓ NADA (Declaraciones de la COPE). Desde el 17 de julio del 36 al 1 de abril del 39, los españoles se dividieron en bandos, se dispararon unos cuantos tiros, se mataron, se echaron sus siestas, y fijaron un día a la semana para ir a ver a un cómico en franco ascenso (franco, jejeje) Miguel Gila. Un día Gila se presentó en bar equivocado, o llamó al teléfono equivocado, y le encerraron en un campo de prisioneros, así que el único día de la semana que podían descansar un rato se fue al garete, y Franco nunca más recibió llamadas reclamando las balas que les habían disparado.
El primero de abril de 1939, la guerra se dio por finalizada, con la victoria de los nacionales. Los niños fueron sacados al patio para cantar el “Cara al sol” (chirigota popular de aquel entonces), los presos republicanos fueron amablemente invitados a morir fusilados, y comenzaron a decorar las iglesias con placas de “Caídos por Dios y por España”… y poco más da de sí la cosa.
Durante los casi 40 años siguientes a España no le bastó con el sol y las playas para ser líder en turismo. Franco, en el Pardo, no hizo gran cosa. Inauguró unos cuantos pantanos, se fue de paseo a Hendaya, voló unos cuantos edificios y monumentos históricos, deformó la educación de los escolares, criminalizó todas las ideologías y puntos de vista que no fuesen los de él, llevó al exilio y a la muerte a la gran mayoría de mentes pensantes y genios de la época, permitió que la situación económica entrase en una recesión terrible hasta que en 1960 empezaron a restaurarse un poco las relaciones internacionales, y como diría el de Piratas del Caribe: subió al poder para torturar, reprimir y matar, como una comadreja hasta reventar (para lo que se tomó su tiempo el tío), con deciros que le llamaban el rexona, porque rexona no te abandona.
Hablando un poco en serio, desde entonces todo el mundo se ha preguntado, al menos una vez, si aquella muerte iba a significar algo. Si de verdad las cosas iban a cambiar tras 39 años y medio de dictadura militar, bloqueo internacional y, en definitiva, deterioro de la situación general del país. A menudo nos preguntamos si en realidad algo cambia con el paso de los años, si el poder deja de ser la meta final… si en realidad hace falta todo esto. Hay cosas que nunca cambian.
Finalmente (no voy a acabar el artículo con ese mal rollo), siempre se ha dicho mucho eso de “si Franco levantara la cabeza”. En mi opinión, si Franco levantara la cabeza, se daría con la tapa, y tras quejarse, diría:
—Serán cabrones, que no pueda uno echarse una siesta…

No hay nada como empezar…

… y hacerlo con buen pie. Por ejemplo: desde que empecé la carrera de derecho me paseo por mi casa como si fuese el abogado pijo de Ally Mc’Beal. Con deciros que el otro día quise hacer un juicio improvisado en la mesa ante la aparición de un cadáver sobre una bandeja… tenía forma de pollo, estaba cocinado y tenía patatas. Pero es que es normal ilusionarse, y eso que con derecho no es fácil.

Para empezar, esas clases son como una visita a “mango”, primero por la ropa que se ve, ropa que hay que pagar con un crédito de los que anuncia Matías Prats, y segundo porque la percha es la misma, solo cambia el nombre: en clase se llaman alumnos, y en la tienda se llaman maniquíes. El otro día quería jugar al mus y me dijeron que no, que ellos solo jugaban al poker, y a juegos con pedigree, y cuando les dije que fuésemos a tomar una cerveza alguno que otro se desmayó y ahí debe seguir. Los que no se desmayaron soltaron grititos y dijeron “cerveza, con lo que engorda”… para que luego llegue el fin de semana y les veas vomitando entre dos coches, aunque mi teoría es que todavía siguen estancados en el malibú con piña, y esas copas que hay que beberse con una jeringuilla llena de insulina por si de repente te vuelves diabético.

La cosa cambia con las chicas… porque hay montones de chicas, tantas que a veces me pregunto por qué Pocholo no se matriculó en derecho. Las chicas son, en su gran mayoría, algo así como la barbie universitaria, y aunque más de una tenga el cerebro del mismo material que ídem, te alegran bastante la vista.

En el caso de ambos, suele ser un factor común la cantidad de ideas, llamémoslas conservadoras (por no llamarlas gilipolleces, con lo fino que me está quedando el artículo), que comparten. De hecho, y aunque suena a broma NO LO ES, una fuente a la que no podemos llamar Andrés porque ha pedido permanecer en el anonimato, asegura que un compañero de clase llegaba del baño con gotitas en los pantalones porque decía que si se la sacudía era pecado. En fin, llega un punto en el que te hartas y decides hacer algo muy inusitado: estudiar. Pero si creías que eso iba a ser fácil, es que tu ingenuidad no tiene límites:

Primero porque los nombres de las asignaturas no incitan nada a la tranquilidad, como Derecho Constitucional I, que lo miras y dices “joder, cuando llegue Derecho Constitucional II: la venganza, me voy a cagar”.

Segundo porque una clase con aproximadamente sesenta asientos, y que al principio se llena aproximadamente con ochenta alumnos, no tiene una acústica demasiado buena… sobre todo cuando el micrófono a veces hace contacto con un cable suelto y cada dos por tres los altavoces sueltan un ruido similar a un chispazo cuando menos te lo esperas. Y que vas a esperar de un maniquí, ¡pues que copie hasta las toses!, así que tenemos a media clase copiando chispazos… pero yo siempre ando atento a que el cable suelto un día toque en un sitio clave y tengamos churrasco de profesor para almorzar.

Y tercero porque si vas a la biblioteca te encontrarás con una cantidad anormal de chicas a punto de acabar la carrera buscando un marido pijo que les evite un tiempo haciendo de pasantes, sin hacer nada más que fotocopias y cafés.

Luego hay profesores que utilizan palabras para las que no necesitas un diccionario, sino contratar a un equipo de criptólogos. En fin, que entre que copias lo que oyes entre chispazo y chispazo; te lías escuchando la conversación entre una chica que le dice a otra que no le ha bajado la regla, que a ver si hay suerte y el niño es del chico aquel que viene en bmw y está acabando la carrera; y que no entiendes ni la mitad de lo que acaba diciendo el profesor con tanto palabro, tus apuntes acaban teniendo solamente de apuntes como un 5% (como el crédito de Matias Prats), y de los cuales el mismo grupo de criptólogos podría descifrar con éxito otro 5% de ellos, ¡la ciencia no conoce límites!... en fin, que si no fuera por la ilusión…

Nota: Este texto es una obra de ficción, cualquier parecido con la realidad es pura casualidad… más que nada porque estoy más en el bar que en clase.

Don presenta: cagadas deportivas

Seguimos con las cagadas deportivas. Esta semana os mostraré los riesgos de ser un sucio tramposo... no, mejor explicado aún, los riesgos de ser un tramposo gilipollas... no, mejor aún, los riesgos de ser un gilipollas inconsciente... bueno, que aquí está el video. Pensáoslo dos veces antes de hacer trampas.

La Cala Más Alta:

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